Haciendo el indie, Embustero y bailarín en el Bunkeräma

Embustero y Bailarín

Lo del pasado viernes sí que fue curioso. La sala de exposiciones Bunkeräma preparó una fiesta por todo lo alto (todo lo alto que permite un local no excesivamente grande y con pretensiones underground) para presentar un nuevo fanzine, el no menos underground “Merendola“, donde nos podemos encontrar desde artículos de cine invisible hasta reseñas de maquetas y discos de grupos de la escena menos conocida, esto es, metros y metros bajo tierra,pasando por algún que otro texto de creación e ilustraciones de Humberto Garciabeitia, últimamente en boca de todos por ser el “alma mater” de ese nuevo movimiento llamado post crumbismo. Pero a pesar de las maravillas del fanzine, yo me dirigí por los conciertos que venías después; Cucharilla de postre y Embustero y bailarín. Los de Cáceres se cayeron del cartel dejando la parte sonora exclusivamente a Jose Mari Fernández y Björn Larsson (¿quién es el embustero y quién el bailarín?)

Apenas 50 estudiantes de bellas artes con sus bolsos cruzados, pelo alborotado, barba y camisas de cuadros canadienses se agolpaban para ver el que fue, quizás, el estreno en directo de éstos dos, uno de los secretos mejor guardados de la escena más indie. Una pantalla de tela a sus espaldas donde se proyectó el video de una comunión de hace treinta años por lo menos, rodado en 8 mm, fué el aderezo perfecto, y un tanto perturbador a la música rica en texturas de éstos dos monstruos que en breve darán mucho que hablar.

Programaciones, guitarras, violines, un cello, incluso ¡un laúd!, además de diversos juguetitos que añadían capas y más capas. Y luego claro está, las letras de Larsson. Tocaron íntegro su ep “Ataraxia mecánico-mística” y presentaron temas de lo que será su primer largo, autoproducido con sus amigos de Migadepan, que llevará el nombre de “Changurro” y que se podrá conseguir a partir de marzo. Empezaron con la sideral “Sed secuencial“, de sonoridad mellotrónica, para arrancar con su pop lánguido y seco “Carmeta“, quizás su único tema de amor. Con “Lagartos de V” se cayó la mesa de mezclas y tuvieron que empezar de nuevo, cosas que pasan en los conciertos pequeños con sonidistas de turno,pero despegaron con “Efusividad instantánea“, que sonó feliz incluso nihilista, “Tarisco” con ese coro lejano de niños que haría las delicias de Nacho Vegas mezclado con un sonido ochentero que me recordó mucho a Los Claveles, y “Mambrú” su personal homenaje a la ya cerrada sala Azkena de Vitoria. El resto de canciones, como ya he comentado fueron adelantos de “Changurro” y vuelven por sus fueron con un sonido que empieza a ser marca de la casa y que esperamos que en breve sea un poco más conocido.

El sonido, obviamente, podía haber sido mejor, pero la velada fue especial. Curiosamente, siendo un concierto tan pequeño fue el único sitio donde no me dejaron sacar fotos, ya que al ser una sala de exposiciones, por eso de las obras, una traba más que me sonó más a snobismo de salón que a otra cosa. Es una lástima porque ver a éstos dos con la película casera de la comunión detrás hubiese quedado muy fotogénico. Esperemos que la próxima vez sea en un sitio diferente y podamos traer algún documento gráfico.

Autor: Javier Ikaz

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3 Comentarios

  1. superfan

  2. Son la hostia!!

    Me hice con su EP en un bar de Talavera de la Reina pensando que acumularía polvo en la estantería y, sin embargo, es uno los discos que más estoy quemando en mi discman.

    Tremendos. Estoy contigo, amigo Krapolis. Creo que,a partir de marzo, estos Embustero & Bailarín darán mucho que hablar.

  3. o_O me he perdido… algo..

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