Llegaba yo con mi coche tras una ardua jornada de ver discos en una tienda dedicada a su venta, cuando frente a mi casa se divisaba una alternancia espasmódica de luces de pirulos policiales y sanitarios. Movido por la curiosidad, me acerco a las inmediaciones del BEC (Barakaldo Exhibition Center) y he allà que veo, tal y como señalaban los indicios, patrullas de muncipales y ambulancias.
Al mismo tiempo, cientos de monovolúmenes aparcadas frente al mencionado recinto, vomitaban grupos descontrolados de niñas, niños, adolescentes y abnegadas madres que corrÃan, con la mejor ropa de los domingos, hacia la entrada del BEC.
Las escenas se repetÃan con un atrezzo común entre la mayor parte de los pubertos y pre-adolescentes presentes: cartulinas de tamaño gigante decoradas con fotos de los Jonas Brothers recortadas de la Cuore, corazones mal dibujados con rotulador Carioca, cuya tinta empezaba a correrse al mojarse con la incesante lluvia, y grandes bolsas de chuches (nubes, gominolas, chaskis…) que amenizarán la velada de los hermanitos.
Algunas chavalas más atrevidas, desafiando al mundo adulto, se atrevÃan a encender un cigarrillo que sujetaban torpemente con sus dedos Ãndice y corazón mientras que con la otra mano trataban de darse fuego.
Mientras, los progenitores se iban haciendo fuertes en reducidos grupos, comentando el estado de la Bolsa, el partido del Athletic, degustando una cerveza sin alcohol, a la vez que oteaban el horizonte fijándose en que su hija no haga ninguna tonterÃa.
Estas escenas adultas en un mundo infantil, las explicaba ayer, Koala, bloguer de Hipersonica e instigador, en cierta forma, de esta entrada, mediante una gran frase que publicaba en Facebook y en Twitter: ‘Cuando seas padre… verás a los Jonas por huevos‘.
El caso es que por este tipo de personas se habÃa desplegado el contingente de seguridad que me encontré ayer por la tarde en las cercanÃas de mi hogar y que ocasionó un importante caos circulatorio. Y sÃ, si lo que piensan es que podÃa ser excesivo, yo no pondrÃa la mano en el fuego porque los cientos de fans de los Jonas Brothers no pudiesen convertirse en causantes de incidentes y disturbios varios en la zona.
En todo caso, como pueden comprobar, nada que ver con los fans de Leonard Cohen, que no hace mucho también se dejaron ver por estos lares, tal y como comenté aquÃ, o con los rudos seguidores de AC/DC, que también se dejaron notar no hace demasiado.
Es lo que tiene vivir cerca de un recinto que acoge macroconciertos de todo tipo y condición; no duden que aquà seguiremos, informando de todo lo que se cueza por estos lares. Creo que los siguientes fans en visitarnos serán los del grupo alemán Ramnstein (que sà me dan un poco más de cosica que los de ayer) y la avalancha de kalimotxeros que vendrán a ver el rock de txozna de Fito Cabrales… Uf, la que se avecina…
FotografÃa: Carlos GarcÃa
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